Ayer entró en vigor el acuerdo ratificado entre la UE y los Estados Unidos que obliga a las compañías aéreas a facilitar hasta 19 datos personales de los pasajeros que vuelen a o desde Estados Unidos. Tras los atentados del 11-S, Estados Unidos adoptó una normativa (Patriot Act) por la que las compañías aéreas debían facilitar a las autoridades estadounidenses el acceso electrónico a datos contenidos en sus sistemas de reservas y de control de salidas. Estos datos van desde el nombre y apellidos del pasajero hasta el modo con el que ha pagado el billete, si hace viaje de ida y vuelta o ha pedido menú especial.
La Comisión Europea decidió negociar con las autoridades americanas la norma, lo que se tradujo en 2004 en un acuerdo que luego fue anulado en mayo de 2006 por el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas y sustituido por uno provisional, vigente desde octubre de 2006 hasta el pasado 24 de julio, cuando se ratificó el que ayer entró en vigor.
España tomó conocimiento en Consejo de Ministros el pasado 20 de julio de ese acuerdo, pero ese es un trámite que no supone aún su aplicación, ya que no tiene carácter vinculante hasta su firma.
La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) cuestionó ayer el acuerdo porque considera que disminuye «las garantías del derecho fundamental a la protección de datos de los ciudadanos». Entre otras novedades, recuerda que se amplía el periodo de retención de los datos de 3 años y medio hasta 15 años; y las autoridades americanas pueden hacer uso de datos sensibles como los referidos a salud u origen racial, algo que no se preveía en acuerdos anteriores.
Fuente: diariovasco.com