¿Quién no ha buscado alguna vez su nombre en Google? Un gesto inocente que la mayoría de las veces no lleva a nada, pero que en otras puede acarrear alguna sorpresa desagradable. Lo que encontremos puede ser algo simpático que un conocido ha escrito en su blog o un episodio sobre algo que pasó hace tiempo y que se creía olvidado.
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