La norma ISO 27001, al igual que su antecesora BS 7799-2, es certificable. Esto quiere decir que la organización que tenga implantado un SGSI puede solicitar una auditoría a una entidad certificadora acreditada y, caso de superar la misma con éxito, obtener una certificación del sistema según ISO 27001. Una vez implantado el SGSI en la organización, y con un historial demostrable de al menos 3 meses, se puede pasar a la fase de auditoría y certificación, que se desarrolla de la siguiente forma