Según un informe, la mayor parte de la pérdida de información interna obedece a errores del personal. Las empresas deben alentar planes de concientización para preservar que la información sea confiable y confidencial.
En el mundo empresario hay una máxima que dice: “el que tiene la información gana mercados y tiene el poder”. Con los avances informáticos, esa frase debe ser completada con otros elementos: “se gana poder y mercados, en tanto y en cuanto esos datos sean exactos, oportunos y no sean alterados”. La información es un activo intangible para cualquier empresa y, por lo tanto, es necesario aplicar esquemas de seguridad informática que sostengan su confiabiabilidad y su confidencialidad, señala a LA GACETA Pablo Silberfich, socio de BDO Becher & Asociados y experto en Aseguramiento de Procesos Informáticos.
El buen manejo de la información es imprescindible para un banco, donde la mayor parte de sus transacciones son electrónicas; para una AFJP, con el fin de preservar la base de datos de sus afiliados, o para las firmas de tarjetas de crédito o de compañías de servicios públicos privatizados por la sensibilidad que tiene los datos de sus usuarios. Silberfich considera también que puede haber algunos descuidos del personal de una organización en el manejo de esa información que hace necesario ir eliminándolos paulatinamente.
“La seguridad de la información no es un problema tecnológico ni de la gerencia de sistemas, sino de todos los empleados de la empresa: desde sus dueños, pasando por los directores, los mandos medios y hasta los trabajadores en general (técnicos o no técnicos)”, dice el experto. A menudo, en cualquier oficina puede observarse que los errores humanos constituyen una de las principales causas de la filtración de información crítica para la empresa.
El experto de BDO afirma que planos de fábrica, resultados financieros de una empresa, información interna de ventas o de rentabilidad pueden salir de una empresa porque el trabajador, como usuario de internet, no sabe a qué se expone al grabar datos en un CD o en un pen drive, o ingresar a páginas de la web de dudosa procedencia en las que los crackers (expertos en informática que operan en la red para delinquir) usan programas para capturar nombres y claves de usuarios. Los errores en el uso de datos críticos se dan, según Silberfich, por “el amiguismo o la informalidad en el trabajo donde una persona transfiere a otra datos como password de la PC que utiliza”. “De allí los crackers controlan la información interna y tratan de ir escalando en la intranet de la empresa hasta llegar al servidor”, indica.
Fuente: lagaceta.com.ar