La Jefatura de Valencia cometió una falta «muy grave» al permitir que se filtrase que un agente tenía una enfermedad mental.
La Agencia Española de Protección de Datos ha comunicado a la Dirección General de la Policía que ha cometido una falta muy grave por el tratamiento que le está dando a la información confidencial de los agentes. La oficina ha actuado tras constatar que la Jefatura Superior de Valencia permitió que varios agentes conocieran que un compañero destinado en la comisaría del Marítimo tenía una enfermedad mental. La institución ha ordenado a Interior que cambie los formularios utilizados para comunicar las bajas para evitar que se produzcan nuevas filtraciones. La Administración y las empresas no están autorizadas a conocer las causas que motivan las bajas por enfermedad o accidente de los funcionarios y trabajadores.
Noticia completa: www.levante-emv.com