La gente envía información a través de la Red con mucha facilidad sin ser conscientes de que su foto puede estar en Internet a los cinco minutos para todo el mundo que la quiera ver. Aunque ellos piensan que comparten esas imágenes con amigos de confianza, no se paran a pensar las consecuencias, explica Riesco. Según Luis Salvador, la mayoría de la gente desconoce sus derechos en Internet. Si alguien utiliza una foto nuestra u otros datos sin permiso, la ley nos ampara y para eso está la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD). El problema está en que la mayoría de estas empresas tienen sus sedes fuera de Europa, por ello la AEPD ha denunciado a Google ante los tribunales comunitarios.
Hasta la muerte de un usuario es un tema sobre el que no hay acuerdo. La Ley de Protección de Datos garantiza derechos al concepto de «personalidad», que terminan cuando el individuo muere. Por lo tanto, la retirada del perfil o las fotos del finado está en manos de la empresa. Otro de los problemas que aumenta en verano es el del espionaje a través de la Red. Los «hackers» eran gente que quería demostrar sus habilidades. Hoy son bandas criminales organizadas. Pero no solo los hackers son un peligro ya que los ladrones de toda la vida también están en Internet y aprovechan cualquier imagen o información compartida en la Red sobre las vacaciones de los usuarios para realizar robos en sus viviendas. Así que como la privacidad en Internet no existe, la única manera de proteger nuestra intimidad es pasar lo más desapercibidos que podamos.