La gente que proporciona información personal a la red es más propensa a suplantación de identidad, secuestro y robo.
Se supone que casi todas las aplicaciones web que requieren información personal del usuario deben tener un sistema de protección de datos personales, pero hasta ahora no es así, a lo mucho llegan a los avisos de privacidad.
El sistema de protección de datos para la web se maneja con HTTPS, protocolo seguro de transferencia de hipertexto, es decir, es la versión segura de su antecesor HTTP.
Éste es utilizado principalmente por bancos, tiendas en línea y otros servicios que requieren datos personales o contraseñas. De hecho, Gmail y Twitter usan este servicio y Facebook.