Una situación habitual: recibes una llamada al teléfono móvil pero no es posible identificar al emisor porque en la pantalla sólo aparece «número desconocido». Cuando descuelgas, un teleoperador intenta venderte un nuevo servicio de Internet, un seguro de vida o pretende que cambies de compañía telefónica. Además, sabe cuándo naciste, en qué ciudad vives e incluso si tienes hijos. Cómo ha conseguido todos esos datos es un misterio en la mayoría de los casos.