Los servicios de geolocalización pueden tener un gran impacto en la privacidad de los usuarios, debido en gran parte a que la tecnología de dispositivos móviles inteligentes (smartphones) permite la monitorización constante de los datos de localización. Estos dispositivos están íntimamente ligados a una persona concreta y, normalmente, existe una identificabilidad directa e indirecta del usuario.
Esta tecnología, que puede llegar a revelar detalles sobre la vida privada de su propietario, permite a los proveedores de servicios de geolocalización una visión personal de los hábitos y los patrones del propietario del dispositivo y crear perfiles exhaustivos.
Uno de los riesgos de la utilización de esta tecnología es que los usuarios no son conscientes de que pueden estar transmitiendo su ubicación, ni a quién.
