Polémicas como la de la boda de Sevilla enfrentan a la SGAE y Protección de Datos
Cuando alguien reproduce una canción sujeta a derechos de autor en un lugar público está obligado a pagar a la SGAE. Ese ámbito público es muy variado y casi universal. Discotecas, bares, salones de boda, fiesta de pueblo, pero también bingos, gimnasios, aeropuertos, boleras, mítines políticos, autocares de línea, polideportivos. Todos deben pasar por la caja de la SGAE, que reparte esos derechos entre los titulares artistas y autores de las obras utilizadas.
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