La filtración duró medio año y afectó a casi 200 personas, de las que aparecían los documentos de identidad, emails y profesiones. Protección de Datos podría haber impuesto al operador una sanción hasta quince veces superior. En 2010, por ejemplo, le multó con 100.000 euros.
La historia se remonta a 2011. Entonces, dos de sus usuarios denunciaron ante la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) que, al buscar sus nombres en Google, aparecían informaciones confidenciales que se rastreaban desde la web del operador.
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