La ausencia de una política de gestión de información clara para soportes digitales y analógicos pone en una situación poco optimista a la información personal.
Qué se hace con sus datos es una de las principales preocupaciones de los españoles: los datos judiciales son unos de los más sensibles y los que podrían generar más problemas. Fellowes, especialista en destrucción de documentos, alerta: “muchas de estas organizaciones no cuentan con una política clara de gestión, almacenamiento y destrucción de los documentos”.
La empresa ha analizado cómo gestionan el almacenaje de documentos en despachos de abogados, asesorías legales y fiscales, juzgados y aquellas compañías relacionadas con el ámbito jurídico en el país y ha llegado a conclusiones alarmentes.
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