Con la Ley de Protección de Datos se ha topado un taxista de Lugo. El profesional busca afanosamente a una embarazada a la que llevó el pasado mes de octubre al Hospital Comarcal de Monforte, para que lo salve de una multa de tráfico por exceso de velocidad. Una de sus grandes esperanzas era el centro hospitalario, pero allí le dijeron que no le iban a decir ni pío porque la ley no lo permite. En resumen, si Isolino Viña Rodríguez, un veterano taxista con plaza en la capital lucense desde hace 22 años, quiere encontrar a la pasajera va a tener que contratar un detective.
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