El envío de ficheros a las multinacionales con información de empleados incluye a veces cuestiones sensibles como religión u opiniones políticas. Washington no cumple el nivel de protección de la UE.
Junto a las consecuencias más visibles de la globalización conviven otras que siguen creciendo en silencio. Una de ellas es el tráfico de datos personales de trabajadores. Las multinacionales, especialmente las de EEUU, se han convertido en inmensos embudos de información personal hacia su país desde cualquier punto geográfico donde tengan una filial.
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