La Agencia Española de Protección de Datos redobla el cuerpo de inspectores para luchar contra la falta de adaptación a la normativa.
Cuatro jienenses denunciaron en 2008 que se había violado su derecho a la intimidad al ser grabados sin su consentimiento.
El ciudadano tiene derecho a exigir por qué se le graba y que su imagen se elimine.
Noticia completa: www.ideal.es