La llamada Web 2.0 y las redes sociales han supuesto un cambio profundo en nuestro modo de comportarnos en Internet. Por medio de nuestros blog, en espacios en los que compartimos fotografías y video, y en las redes sociales solemos tratar información de familiares y amigos, e incluso de personas con las que no tenemos una relación directa.
Como regla general no adquirimos ninguna obligación en materia de protección de datos cuando:
■ Estamos ejerciendo legítimamente nuestro derecho de información o la libertad deexpresión.
Debemos tener en cuenta que por el mero hecho de informar sobre algo no estamos exentos de responsabilidad. Debe informarse sobre hechos o personas con relevancia pública, debemos haber tratado de verificar la certeza de la información, y ésta debe ser de interés público. Del mismo modo, para opinar debemos ser respetuosos con la dignidad de las personas objeto de nuestra crítica.
■ El entorno en el que publicamos datos, -como cuando escribimos sobre alguien identificándolo, o subimos o etiquetamos una fotografía-, es cerrado. Esto es, nuestro perfil no está abierto a todos los usuarios de la red social, o a los amigos de los amigos.
Así, si etiquetamos en Internet una fotografía que pueda ver cualquiera sin permiso del afectado, podríamos incurrir en responsabilidad en materia de protección de datos personales.
Sin embargo, incluso aunque no se aplicase la Ley Orgánica de Protección de Datos personales a nuestro comportamiento en Internet, no dejan de existir riesgos que deben ser tenidos en cuenta:
■ Podemos ser responsables por daños causados a la imagen, reputación o intimidad de otras personas.
■ Los datos personales que se publican en Internet disponibles para cualquiera pueden escapar a nuestro control y ser muy difíciles de eliminar con posterioridad.
■ Podemos poner en situación de riesgo a otras personas, especialmente cuando se trate de imágenes de menores o personas con discapacidad.
■ Internet es un medio con características muy específicas: lo que en el mundo físico puede no ser más que una broma de mal gusto en Internet puede causar graves perjuicios.
Si se está interesado en este aspecto de la protección de datos personales es muy recomendable consultar las publicaciones de la Agencia Española de Protección de Datos. Recomendaciones a usuarios de Internet o la guía Derechos de niños y niñas, deberes de padres y madres, destinada a los menores.