En la actualidad es difícil entender nuestra sociedad sin las nuevas tecnologías, pero no por novedosos, los cambios tecnológicos quedan alejados del derecho y es por ello necesario tener en cuenta en todo momento la parte del ordenamiento jurídico que pueda afectar a esta nueva forma de relacionarnos tanto personal como profesionalmente.
El desarrollo de nuevas herramientas, apps para los móviles, sigue estando sujeto a las normas ya existentes. En muchas ocasiones, el no contar con un asesoramiento jurídico y especializado desde el inicio puede provocar que nos encontremos con graves problemas más adelante. Una de las áreas más desconocidas es el del derecho tecnológico, en el que erróneamente mucha gente piensa que la mayoría de servicios son alegales.
