Acciones llevadas a cabo por adultos para ganarse la confianza o establecer amistad con un menor de edad a través de cualquier servicio de internet para obtener una satisfacción sexual mediante la consecución de imágenes eróticas o pornográficas del menor y, en muchos casos, para preparar una cita con el menor para hacerle objeto de abusos sexuales. En muchos casos el adulto se hace pasar por un menor para ganarse la confianza de la víctima. Es delito.

La reforma del Código Penal que entró en vigor en diciembre de 2010 pretende castigar la captación de menores con fines sexuales a través de Internet así como considerar agresión sexual (aunque no haya violencia ni intimidación) aquellos actos que atenten contra la libertad e indemnidad sexual, cuando la víctima sea menor de edad:

Artículo 183 bis. «El que a través de internet, del teléfono o de cualquier otra tecnología de la información y la comunicación contacte con un menor de trece años y proponga concertar un encuentro con el mismo, a fin de cometer cualquiera de los delitos descritos en los artículos 178 a 183″ (agresiones y abusos sexuales) “y 189,” (prostitución y corrupción de menores e incapaces: espectáculos exhibicionistas o pornográficos y material pornográfico) “siempre que tal propuesta se acompañe de actos materiales encaminados al acercamiento, será castigado con la pena de uno a tres años de prisión o multa de doce a veinticuatro meses, sin perjuicio de las penas correspondientes a los delitos en su caso cometidos. Las penas se impondrán en su mitad superior cuando el acercamiento se obtenga mediante coacción, intimidación o engaño»